una carta antes de envenenarse

El joven Pablo David Bravo Marcillo dejó una carta antes de envenenarse. Su mamá encontró un texto de su puño y letra.

En la tarde noche del miércoles, Bravo Marcillo, de 23 años, se envenenó en su casa del sector Pitahaya abajo, en un lugar conocido como Los Corrales, en el cantón Tosagua, dejando profundo dolor en su familia.

dejó una carta antes de envenenarse
Foto: perfil de Facebook

Era el segundo de nueve hijos del matrimonio entre Antonia Monserrate Marcillo y Benigno Bravo, quienes hoy lloran la partida del muchacho.

“Era un ´pelado´ tranquilo, correcto, se llevaba bien con los amigos. No le gustaban los tragos, ni era relajoso, igual que sus hermanos”, dijo Mercy Basurto, tía del fallecido.

Su velatorio aconteció en la casa de los padres, localizada en el sector “Los Tamarindos” de la comunidad El Juncal, en Tosagua.

Depresión

Antonia relató que Pablo David llegó a su casa como a las 06:00 horas del miércoles. Ella le brindó café, pero él, apresurado, le dijo “me voy”.

A tanta insistencia de la madre, bebió un sorbo y se marchó en una motocicleta, no sin antes despedirse de ella: “bueno, hasta un día”, alcanzó a decirle Pablo.

Diez minutos después, apenas llegar a Los Corrales, Antonia recibió una llamada telefónica, sin sospechar que sería la última vez que escucharía a su vástago.  

“Me cortó y no respondió más”, dice entre lágrimas.

Según la progenitora, Bravo Marcillo vivía con su esposa en el sitio Los Corrales y hace poco habrían tenido un bebé prematuro, que falleció al nacer y que sepultaron allí mismo, cerca de la casa.

Mientras Pablo decidía suicidarse, su familia celebraba el cumpleaños de una parienta. Después de la comida y la alegría de aquel miércoles, las lágrimas comenzarían a asomarse.

Veneno

Cuando llegamos, le decíamos “Pablo, Pablo, ábreme la puerta, pero nada”, relata su mamá, que fue acompañada de un hermano. Ellos lo encontraron sin vida, bocabajo, con el celular cerca, “quedito”.

Los médicos no han informado a la familia qué fue lo que bebió para quitarse la vida, aunque se presume que pudo ser gramoxone, indicó Benigno.

“Perder un hijo es lo más triste del mundo”, dice la tía María. Esto lo experimentan hoy los padres de Pablo David, y lo vivió él en carne propia hace unos meses atrás, un golpe muy duro que lo llevó a la depresión.

carta antes de envenenarse
El texto que dejó Pablo antes de quitarse la vida
(Foto: Canal 3 Tosagua)

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