joven envenenada

Marino Santos, el padre de una joven envenenada en Tosagua el martes 19 de enero, aseguró que «el marido la maltrataba mucho».

«Yo lo corría», dijo Santos en declaraciones al Canal 3 Tosagua y aseguró que hacía lo posible porque ella lo dejara, pero siguió la relación.

Johana Santos Alcívar decidió quitarse la vida tomando un veneno que se utiliza para cultivos y terminar así los problemas con su pareja sentimental.

Su probable depresión, motivada por las discusiones con su conviviente, eran tan grandes que se envenenó, dejando tres hijos en la orfandad.

La difunta tenía su casa en la ciudadela Margarita Alegría, en el centro de la ciudad, pero se había trasladado hasta el sector La Poza, de La Estancilla.

Allí fue que se tomó el veneno. Gloria Alcívar, su mamá, le había dicho a la policía que la hija tenía problemas con su marido.

Cuando descubrieron que habría tomado el veneno, la llevaran a la casa de salud de Tosagua, luego a Rocafuerte y finalmente a Portoviejo, pero murió.

La joven envenenada tenía 31 años, indicó la familia. La trasladaron en una ambulancia del cuerpo de bomberos, pero estaba ya grave por lo que se tomó.

Según el emotivo testimonio compartido, Paola Alcívar, tía de la fallecida, relató que Johana era una chica «super amistosa con todo el mundo». 

Algunas personas cuestionaron en redes sociales que, si tenía problemas con su marido, lo mejor que debía haber hecho era separarse.

Otra persona, que se identifica en redes sociales como «Julia», manifestó que conocía el caso y que las cosas no fueron como lo están contando.

Según Julia, antes de que la mujer se envenenara, hubo una discusión «de gran magnitud» con ella, que necesitaba atención psicológica y terapias.

«Sus familiares, papá y mamá, hermanos y demás incluso amigos le fallaron y ellos muy en el fondo son conscientes de la situación y de su culpa», escribió Julia en Facebook.

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